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Instrucciones
- Bienvenid@ a esta aventura
Cada uno de los 40 pasos correspondientes a 40 frases de Jesucristo contiene 3 apartados:
- Una reflexión del significado que evoca cada una de las 40 frases.
- Una oración en forma de decreto del alma.
- Un ejercicio o práctica asociado al crecimiento interior.
En el apartado 1 correspondiente al significado de la frase, se ha seguido en su desarrollo una línea humanista, existencial y transreligiosa.
En el apartado 2, correspondiente a los decretos del alma, el sujeto elige incorporar una cualidad o actitud que a todas luces supone una mejora en su vida. Este tipo de verbalización es una forma de manifestar la voluntad de crecer y trabajar en la obra de arte más importante de la vida: uno mismo. Como el lector comprobará, esta construcción verbal de buscar una “vida más feliz” se aleja de la clásica oración que solemos conocer consistente en pedir al “Dios externo de los cielos” que nos conceda, por ejemplo, un pez cada día, en vez de tratar de construirnos una caña de pescar.
El concepto de oración de este proceso en 40 pasos parte de la base de que quien “así reza” asume la responsabilidad de su vida y afirma o decreta aquella cualidad y actitud que elige vivir. Este modo de “oración” está más en sintonía con quienes habitan en el nivel 2-personal y 3-transpersonal que con quienes están en el nivel 1-prepersonal. En dicho nivel 1 se suele pedir al “padre y la madre que están en el altar” una lista de deseos o incluso la pronta resolución de sus problemas.
En los decretos del alma se utilizan palabras cuya intención es evocar en nuestra mente y traer a la presencia, cualidades y aspectos deseables para la paz interna. La construcción neurolinguística que subyace en tales decretos puede ser un primer paso para hacerla más posible.
Cada uno de los 40 decretos del alma contiene 6 frases evocadoras. Las tres primeras hacen referencia a los anhelos de mejora de uno mismo. Las tres siguientes cultivan pensamientos y sentimientos en los que el sujeto no es el yo sino el nosotros. Se trata también de decretos evocadores que resultan deseables para toda la Humanidad. En realidad, en tales 3 últimas frases sobre la especie humana no hay idealización o ingenuidad sobre un mundo de “pajaritos y flores”, sino el deseo de recrear “formas mentales” que pueden no caer en saco roto a quien las decide pronunciar y, en consecuencia, imaginar.
Es frecuente observar que una gran parte de las nuevas generaciones, tal vez influenciadas por juegos violentos y películas escatológicas, tienden a visualizar el futuro de este planeta como un erial en el que los seres humanos involucionan hasta un modelo de civilización casi animal. El propósito de tales decretos está orientado a desplegar sutiles semillas de “visión mundial” que evocan la realidad de una Humanidad evolucionada y despierta. Algo que sugiere el hecho de que terminamos por vivir en el mundo que, de alguna forma, cada uno elige cultivar.
El apartado 3 corresponde a una práctica que ha sido concebida, en muchos casos, a modo de “rito” con la intención de “aplicar” o transformar en vivencia aquello que podemos bajar más a tierra. La mayor parte de tales ejercicios proponen una interiorización que aviva el estado de presencia y despierta la consciencia. De hecho, algunos ejercicios conllevan pasos sucesivos de visualización y enfoque interior que conviene sean previamente leídos. De esta manera, se podrá tener una comprensión global del propósito de cada practica, lo cual permitirá que cada paso sea guiado desde nuestro interior sin interrupción alguna.
El compromiso de auto descubrimiento y desarrollo requiere de motivación y convencimiento. De la misma forma que no vamos al gimnasio para trabajar nuestro cuerpo de manera ocasional y desordenada, sino con perseverancia y método, la consciencia por su parte se despliega cuando nos comprometemos con un camino estructurado como es el caso de este libro, en el que volver, una y otra vez, a lo profundo del corazón.
El deseo de crecer y abrir la visión a territorios de potencial insospechado conlleva un íntimo y sutil ¡Sí Quiero! El método de este libro en el que uno puede decidir embarcarse puede ser considerado como un tren que pasa por nuestra vida con propuestas que hagan fluir el caudal interior. De hecho, el sistema de “despertadores” que contiene el camino en los próximos 40 pasos permite gestionar la vida con el corazón más abierto y la mirada interna más despejada.
El hecho de decidir adentrarse en esta travesía e implicarse en tal aventura, conlleva sostener el rumbo ante las múltiples resistencias y perseverar en la rutina positiva hasta llegar a término. El peregrino que se retira al desierto con determinación sabe que un día regresará a casa con la mirada renovada y el corazón lleno de magia.
¡Buen camino!
