1. Lectura
DE QUÉ QUIERES MÁS EN TU VIDA
No vivas como si tuvieras dos oportunidades. Aprovecha al máximo este único intento que tienes.
Alan Key
¿Cuál es el mayor regalo que se nos ha dado a todos, sin distinción de raza, edad ni religión? ¡El tiempo! Sin tiempo, habría terminado nuestra experiencia de vida aquí. Utilicemos el tiempo de hoy para amarnos más que ayer, más que nunca… El tiempo es un bien muy valioso y no se trata de desperdiciarlo en rencillas, nimiedades, dudas, miedos o futilidades: Hoy puedo decidir invertir mi tiempo en amar y honrar más mi vida ¿A qué y a quiénes quiero dedicar mi tiempo? ¿De qué quiero más en la vida?
Estas preguntas son muy importantes: solo tenemos una vida y un tiempo concreto y, aunque no podamos decidir algunas de nuestras circunstancias, siempre podemos elegir la energía y el tiempo que les dedicamos. Reflexiona acerca de cómo y en qué inviertes tu vida y tu tiempo. En definitiva, en qué y con quiénes inviertes tu vida. Seguro que encuentras aspectos en los que te reafirmas, y otros en los que te das cuenta de que quizás hay algo pendiente de revisar. Seguramente también habrá un punto de insatisfacción referido a algunos aspectos que te llenan y a los que solo dedicas las migajas de tu tiempo. Justo se trata de esto…
Dedicamos mucha energía a “soñar” lo felices que seremos cuando tal o cual circunstancia cambie, cuando pase esto o aquello, cuando consiga llegar a ese lugar o poseer ese objeto. Y así posponemos indefinidamente nuestra felicidad, como ese horizonte que se empeña en alejarse según nos acercamos; mientras esperamos a que llegue “eso”, desperdiciamos nuestra vida y nuestro tiempo.
Date cuenta de que, a menudo, tenemos deseos concretos: me gustaría estar quince días en una playa maravillosa, ojalá me toque la lotería, deseo que esa persona me ame perdidamente… El deseo de “eso” es la punta de iceberg que esconde el anhelo que hay debajo, como el hielo debajo del mar… En el fondo el anhelo que subyace en los 3 ejemplos de respuesta es descansar, prosperidad, el amor verdadero e incondicional… ¿Te das cuenta? ¿No hay de “eso” en tu vida? Podría ser que no, aunque también que lo haya, pero sea escaso para ti. Esa es la pregunta: ¿de qué quiero más en mi vida?
¿Puedes pararte a pensar de qué quieres más en tu vida? No se trata de que te coloques en un universo paralelo ideal en el que eres otra persona y tus circunstancias son totalmente diferentes… No: se trata de que reconozcas matices que ya están en tu vida, aunque sea levemente, que te conectan con tu ser más profundo y dichoso, y los mires a los ojos diciendo: ¡Quiero más de esto, quiero más de ti!
Te sorprenderá lo que puede desencadenarse con esta petición directa.

